El resultado no empieza en la aguja: empieza en la escucha
Antes de hablar de pigmentos, máquinas o técnicas, hay algo que considero imprescindible: escuchar.
Escuchar de verdad.
Porque no todos los casos son iguales.No todas las cabezas cuentan la misma historia.
Y no todos los clientes buscan lo mismo, aunque usen las mismas palabras.
Hay quien quiere verse más joven.
Hay quien solo quiere dejar de pensar en el problema.
Hay quien busca discreción absoluta, incluso para su entorno más cercano.
Un buen resultado no depende únicamente de saber qué hacer, sino de entender qué no se debe hacer.
A veces la mejor decisión es no cerrar tanto una línea frontal.
O no marcar demasiado una densidad.
O incluso decir “no” cuando lo que se pide no va a verse natural con el paso del tiempo.
La experiencia no se nota cuando todo queda perfecto.
Se nota cuando no sobra nada.
La micropigmentación capilar bien planteada es invisible para los demás, pero muy evidente para quien se mira al espejo con tranquilidad, sin tensión ni dudas.
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